SALMO
Tiembla tierra ante Dios
Cuando Israel salió de Egipto,
y Jacob dejó ese país de habla extraña,
Judá se convirtió en el santuario de Dios;
Israel llegó a ser su dominio.
El Mar Rojo se dio cuenta de eso y salió huyendo;
el Jordán dejó de correr y se echó para atrás.
Las montañas saltaron como cabras,
y las colinas como corderos.
Mar Rojo, ¿por qué saliste huyendo?
Río Jordán, ¿por qué dejaste de correr y te echaste para atrás?
Montañas, ¿por qué saltaron como cabras?
Colinas, ¿por qué saltaron como corderos?
¡Tiembla tierra ante la presencia del Señor!
Tiembla ante el Dios de Jacob,
que convirtió la roca en un estanque
y el granito en un manantial.