SALMO
El Señor libra de los enemigos
Canto para los peregrinos.
He tenido muchos enemigos desde mi juventud,
que lo diga Israel,
he tenido muchos enemigos desde mi juventud,
pero no han podido acabar conmigo.
Me pasaron el arado sobre la espalda,
abriéndome surcos profundos,
pero el SEÑOR que es justo,
cortó las cuerdas con que me ataban esos perversos.
Que todos los que odian a Sion sean humillados
y tengan que retroceder.
Que sean como la hierba en el tejado
que antes de crecer ya se ha secado;
hierba de la que el segador no recoge ni un manojo,
ni mucho menos le alcanza para llenar su regazo.
Nadie que pase le dirá a esa hierba:
«El SEÑOR los bendiga;
los bendecimos en el nombre del SEÑOR».